HISTORIA DE NAVARRA, PROVINCIA DE Navarra, CENSO FIESTAS Y DATOS RÚSTICOS

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42.695393 , -1.676069

NAVARRA  (HISTORIA) .
  - Navarra.


Datos de la localidad:

    audiencia territorialde la Península,cuvajurisdicción se contrae a la provincia que la da nombre. En él artículo de esta se fijan su situación y sus confines, su estension en les. cuadradas, su división civil y judicial, el número de c, v. y L, ald., hamos y caseríos que contiene ; en una palabra, en el espresado artículo se describen con toda estension todos los accidentes topográficos, y se dan cuantas noticias contribuyen á conocer el territorio de que vamos á ocuparnos en todos los accidentes civiles y morales que influyen mas o menos directamente en la criminalidad de los pueblos. Por tanto nos contraeremos á dar á conocer, aunque con brevedad, la historia judicial del terr., v presentaremos á continuación los datos estadísticos de criminalidad. Sin ocuparnos ahora del origen de la monarquía en este antiguo reino , porque de esto hablaremos en otro artículo NAVARRA. 67 principiaremos diciendo, que, por las leyes de Sobrarbe, que se consideran como el ppir iumnitivo origen de las levyes espoeciiaa- les de Navarra, el rey acompañado de los ancianos de la nación conocía en todas las instancias, de los pleitos civiles y de las causas criminales. Posteriormente se crearon el Consejo real y Corte de Navarra, la Cámara de Comptos y su patrimonial, y los juzgados ordinarios de los pueblos que tenian jurisdicción. La Corte, según Yanguas, de quien tomamos estas noticias, fue hasta el siglo XV el tribunal esclu. sivo de los nobles; se componía al principio de los ricos hombres como consejeros del rey, pero sin carácter particular que los distinguiese como jueces, valiéndose el rey ya de unos ya de otros, según los casos que ocurrían. Es de advertir, sin embargo de lo dicho, que no era tan eslenso el privilegio de los hidalgos que pudieran escusarse de comparecer y responder á los cargos que se les hacían por los alcaldes de los mercados, que conocían también contra aquellos indistintamente con los alcaldes de la corle. Es de notar también que el cap. 3.", lib. tit. L.° del Fuero general disponía, que el rey debia juzgar á los infanzones acusados de traidores, ladrones ó malhechores con asistencia del alcalde de la comarca y al menos tres ricos hombres ó infanzones instruidos. La palabra porí ó Corte se aplicaba en los primeros tiempos á toda reunión que decretaba el rey para aconsejarse. La continuación de estas reuniones v la denominación de alcaldes que porteriormente se dio á ciertos individuos, con sueldo \ carácter permanente de jueces, fueron el origen de la denominación de Alcaldes de Corte, esto es, alcaldes que asistían á la corte del rey ; y que esta corte se titulase Corte mayor para difeienciarla de la corte ó audiencia que celebran los alcaldes de los pueblos y de los mercados. Aun existia informe este tribunal en 1244, conservándose la costumbre de llamar el rey á la corte los prelados, ricos hombres y caballeros que mejor estimaba ; pero en 1330 ya aparece constituido el tribunal de Corte , con salario designado á los alcaldes y al notario , y presidido por los tenientes gobernadores. No es fácil distinguir, si en esta época eran una misma cosa el Consejo Read la Corte, si bien inclina á creer que no, el que en 1392 eran consejeros del rey varios alcaldes de corte. Por otra parte en 1407 se ve, que .el espresado Consejo hacia condenaciones y privaba de su destino á los empleados lo mismo que la Corte , y basta se observa, que al referido tribunal se le daba indistintamente el nombre de Consejo y Corte ; por lo menos así sucedía en el año 15-13 en cuya época los alcaldes de la corte y los conséjelos del rey estaban confundido;. Sin embargo, en dicho año habia 4 alcaldes de corte que entendían en la administración de justicia , el uno por el rey , el otro por el brazo de la iglesia, el otro por el de los ricos hombres y el cuarto por el de las buenas villas , siendo peculiar del rey el nombramiento de todos ellos. Al propio tiempo se instituyó un procurador fiscal, un abogado y se fijaron las épocas en que la corte debia reunirse. En 1450 principiaron á separarse las atribuciones de los consejeros y alcaldes de corte, mandando que estos no viesen pleitos en consejo, y que solo pudieran asistir á informar. En 1490 se halla ya establecidoen Consejo como tribunal de apelaciones de la Cámara ce Comptos. En 1503 los reyes D. Juan de Labrit y Doña Catalina hicieron un nuevo arreglo , quedando desde esta época organizados ambos tribunales de Consejo y Corte , bajo reglas fijas, y constituido el primero en tribunal de apelación de las sentencias del segundo. En 1508 tenia el rey el gran Consejo y otro Ordinario real el primero se componía de 7 individuos, y el Ordinario de 4 consejeros; habia además 4 alcaldes de corte y los oidores de Comptos, todos bacbillerer y gentes de letras". La Cámara de Comptos era el tribuna de cuentas ó consejo de Hacienda de Navarra ; fue creado por el rey D. Carlos II en 18 de febrero de 1304 con el personal de 4 oidores v l clérigos. En 1400 el rey D. Carlos III instituyó el oficio de patrimonial ó fiscal de la Cámara de Comptos, y posteriormente se aumentó el número de oidores hasta G , como lo indica un decreto del rey D. Juan II dado en 1477 , por el que se dispone vuelva á quedar reducido á 4 el número de oidores de Comptos y que al electo no se provean , caso de vacante, las dos plazas de nueva creación. En 1490 mandó el rey ü. Juan de Labrit, que los pleitos tocantes al real patrimonio se ventilase» precisamente en la Cámara de Comptos ; pero en i i96 se apelaba de las sentencias del espresado tribunal para ante el Consejo. Hemos visto las vicisitudes que los Consejos del rey, grande y ordinario , la Corte y Cámara de Comptos corrieran basta casi nuestros dias, "conociendo ya mancomunalmente los tres primeros como un solo tribunal; ya constituyendo los Consejos en tribunales de apelación y de primera instancia la Corte , si bien en nuestro entender , aunque no poseemos citas en que apoyar nuestra doctrina, la Corte fue siempre tribunal de apelación de los alcaldes de los mercados \ de las buenas villas, conociendo preventivamente con estos en primera instancia, y en apelación en segunda ó de vista, reservándose para el Consejo la tercera instancia ó revista. Los tribunales , de que queda hecha mención , residían comunmente ó en la capital del reino ó junto al rey, acompañándole en sus viajes ó espediciones del mismo modo que acontecía en Castilla con los alcaldes de corte. En los pueblos administraban la justicia los señores, merinos, bailes y otros funcionarios, y los alcaldes en los pueblos libres ó privilegiados estos últimos eran elegidos por el rey entre tres vecinos propuestos por los jurados y consejos. El alcalde celebraba cada semana tres dias de coi te y determinaba los pleitos, oidas las razones alegadas por ambas partes en casos muy dudosos, no contenidos en el fuero, debian oir laminen á los jurados ó siete hombres buenos del pueblo , y sus sentencias eran aprobadas por el rey, hasta que se instituyó el tribunal de la Corte , al cual sé cometió esta atribución. Por los años de 130 4 habia alcaldes en todas las buenas villas y pueblos que tenian voto en Cortes, y alcaldes mayores de mercado, distrito ó comarca. En el "artículo de Madrid audiencia espusimos las variaciones que las Cortes de Cádiz en 1812 y las Generales déla Nación en 1820 habían introducido en los tribunales de Navarra suprimiendo en ambas épocas el Consejo y Corte de Navarra y la Cámara de Comptos, sustituyendo á todos ellos la audiencia territorial; y también se dijo que estas"reformas habian desaparecido y vuelto las cosas á su anterior estado, tan pronto como el rey restauró su poder absoluto. El primer golpe que la legislación especial de Navarra esperimentó en el ramo de tribunales fue el decreto espedido por Fernando VII en 1833, por el cual ordenaba no se proveyesen las plazas que fuesen vacando en el tribunal de Comptos hasta que por sí mismo se estinguiese. No llegó este caso, apresurándose la reforma de los tribunales privilegiados de Navarra con motivo de la reinstalación en lá monarquía del sistema representativo. En 1835 se publicó ellicglamento provisional parala administración de justicia, el cual se hizo estensivo á la provincia de Navarra, y como era consiguiente , desaparecieron entonces el Consejo, salas de Alcaldes de Corte y Cámara de Comptos, y poco después la jurisdicion ordinaria de los alcaldes de los pueblos. Sustituyó á los tres primeros una aud. terr. igual á las otras, desapareció el orden de los juicios establecido por los fueros, se trasladaron á diferentes autoridades las facultades gubernativas que ejercía el espresado Consejo Real, y se dividió el territorio en cinco juzgados de primera instancia, atendiendo á las cinco merindades ó partidos, en que desde tiempos remotos se hallaba dividida la provincia Todo esto se hizo por órdenes y decretos del Gobierno á que prestaron su aquiescencia los navarros; y recibió la sanción mas solemne por la ley de modificación de los fueros publicada en 10 de agosto de 181L. El personal de que se compone la audiencia territorial que nos ocupa, el haber consignado á sus magistrados y dependientes, y los gastos ordinarios y estraordinarios que ocasionan, resultan del estado que va al final de este articulo. Aunque ligero, el resumen histórico precedente da á conocer todas las vicisitudes que desde la época mas remota á que nos ha sido posible alcanzar, han esperimentado los tribunales de justicia en Navarra. Desembarazados de esta parte del artículo, tan curiosa como importante, vamos á entrar en el eNAmen de los estados que siguen y presentar las observaciones á que sus resultado; dan lugar. _ El estado núm. L.° trata de las personas y de diferentes circunstancias, y de la proporción que los comprendidos en cada uno de los datos guardan con los de otro de su misma pecie, y vemos por él, que los absueltos están con los acusador en razón de 1 á 9, habiendo sido cerca de la mitad absueltos de la instancia y la otra mitad libremente; los contumaces comparados coñlos reos presentes en la misma relación, asi como los reincidentes con los acusados; siendo reincidentes en el mismo delito menos de la mitad, y los restantes en otro diferente, mediando en ambos casos desde la reincidencia al delito anterior por término común el intervalo de 9 años , 4 meses y 7 días una sesta parte de los acusados son de 10 á 20 años; cinco séptimas de 20 á 40, v una séptima parte con corta diferencia de 40 en adelante". Las mujeres están con los hombres en proporción de 1 á 17, contándose cuatro séptimos de solteros y tres de casados. No consta quiénes sabían leer solo, y aparece que cuatro novenas partes saben leer y escribir, pasando de cinco novenos los que carecen de toda instrucción los profesores de ciencias y artes liberales están con los que ejercen artes mecánicas en razón de 1 á 28. Si se comparan las proporciones que preceden con las noticias del mismo género que dan los artículos de otras aud., se verá ser uniforme en todas ellas , con muy insignificantes escepciones, la influencia que la edad, el"se\o, el estado , la instrucción y la profesión ejercen en la comisión de los delitos por tanto cuantas reflexiones en aquellos hicimos, respecto á las espresadas circunstancias, son aplicables á la audiencia de Navarra é inútil su reproducción. Lo mismo sucede en la relación que guardan los acusados con los absueltos, los contumaces con los reincidentes, de estos con los penados y de los reos presentes con los prófugos. El eNAmen pues del estado que nos ocupa, le contraeremos á la proporción en que están los acusados con la población, noticia si no la mas interesante, la adoptada por todos los estadistas para estimar lá mayor ó menor criminalidad de las naciones. El terr. de Navarra con una población oficial de 235,87i- hab. , dio en la época á que el estado se refiere (1843) 1,201 procesados , ó sea un acusado por I90'398 almas , proporción que la coloca en el mas alto grado de criminalidad en la escala comparativa de las aud., cuyas estadísticas van publicadas, corito se demuestra á continuación (Ver en el original) Ni el clima menos áspero en todas estaciones en el terr. de la audiencia que en el de algunas otras audiencia y prov,, ni las producciones abundantes y variadas, ni el comercio y la ind. , al nivel con el mayor número de las provincia de la monarquía, ni el estado de la beneficencia, que si no es satisfactorio , tampoco se halla en mayor decadencia que en ot ios puntos, ni la religiosidad, que si en cosas tan santas lícito fuera, pudiera calificarse de fanatismo en los navarros, ni su carácter noble y generoso esplican la propensión al crimen que se desprende del estado por la comparación de la población con los acusados. La Junta de gobierno de la audiencia fija las causas impulsivas de los delitos del modo mas satisfactorio que puede darse para hacerlo con toda claridad divide la provincia de Navarra en las tres zonas que la naturaleza misma del suelo y la diversa índole de los hab. trazan. Pais de la ribera sit, al Mediodía de la línea que forman los pueblos de Lumbier, Puente la Reina, y Estella, ceñido al otro lado por las tierras de la Rioja y Aragón; pais de la montaña ó sean los valles que corren fronterizos á Guipúzcoa y Francia, y pais central que comprende el partido de la capital. En el pais de la ribera, los delitos mas frecuentes son las heridas, muertes , resistencia á las autoridades, hurto de frutos y de reses lanares y la tala de las mieses y arbolados y edificios rurales. Existen en esta zona muchos brazos jornaleros con todos los vicios y defectos comunes á esta clase proletaria, poco instruida por lo regular, imprevisora, inclinada en demasía á la distracción, y por desgracia en no pocas localidades á las tabernas en ellas las personas jactanciosas, las prontas de genio, las que no saben contenerse, vienen luego á las manos en las disputas que frecuentemente se suscitan por el turno en los riegos, por las reuniones en las casas de bebida, por las rondallas nocturnas y por el motivo mas insignificante. En los valles de la montana no son tan frec entes los delitos de sangre, pero son producto de la premeditación con mayor frecuencia se cometen los rolios los homicidios provienen del contrabando , mas generalizado allí que en otro punto alguno de la provincia no faltan tampoco criminales de Francia que atra- \ íesan la frontera y se convierten en salteadores y contrabandistas, con la ventaja de no ser conocidos en el pais, ni hallar una legislación tan represiva como en el suyo, que los contenga. Los hab. del centro son los mas morigerados; con menos lozanía de frutos territoriales que en la ribera, v mas apartados que los valles fronterizos de las causas mas influyentes en la desmoralización de estos, son por sus costumbres y educación subordinados y económicos, al paso que profesan gran respeto á los vínculos familiares; esto esphea el menor número de delitos de sangre; y puede asegurarse que los mas de los robos fueron obra de transeúntes estraños, ó resultado inevitable de los desórdenes de la última guerra civil. Otras causas mas generales concurrían Umbien á la criminalidad en la época á que nos referimos; NAVARRA. 69 Proporción. 35 1 id. 302 id. 3 12 id. 375 id. 228 id. 991 id. 22 4 id. 496 id. 804 id. 319 id. 396 id. 323 id. 433 id 499 id. 180 id. 535 id. 137 id. 252 id. 325 id. loo id. y de heridas; 2.a el género de armas é instrumentos con que los delitos se perpetraron. El eNAmen de la primera corresponde al estado num.4, y por tanto le reservamos para dicho punto; ocupadonos tan solo por depronto de la segunda parte. El uso de armas predomina en tales términos en el terr. de la audiencia de Navarra, que solo hay una provincia con la que guarde alguna proporción, la de Málaga. En 236 delitos de homicidio y de heridas que se cometieron , se ocuparon como cuerpo de delito 135 armas de fuego y blancas , esto es, en mas de la mitad del número total de delitos se emplearon armas de fuego y blancas; y entre ellas 85 prohibí - das, dos terceras paites poco menos del total de los medios de ejecución. Este dato nos proporciona juzgar, sino con plena seguí idad, cuando menos con inducción probable, que la gravedad de los delitos de homicidio y de heridas fue mayor en la provincia de Navarra, que en el mayor número de las otras provincia Solo en un caso se empleó enveneno, recayendo tan horroroso crimen en el partido de Tafalia dos quintas paites de los instrumentos fueron contudentes. Los partido judicial de Estella y de Tafalia son en los que se advierte mas propensión al uso de armas, y en los de Pamplona y Tudela donde resulta menor número. El estado núm. 4 presenta clasificados en cinco especies el número total de los de delitos, el de los acusados en cada especie , el de absueltos y las penas que se impusieron á los perpetradores. La primera observación que del espresado estado surge, es la notable propensión que en el terr. se advierte hacia los delitos contra las personas. Aunque no se incluyan entre los atentados de este género los que fueron acusados por inmoralidad , ni los que se presentan clasificados bajóla denominación de delitos correccionales y de policía, que propiamente afectan también á las personas, el número de los procesados por apedreo, desalió, golpes, heridas, contusiones, homicidio , injurias y suicidio, forma casi una mitad del total de los encausados por toda clase de crímenes. Si para averiguar el número de atentados de cada especie y su gravedad, nos valemos de las penas impuestas á los perpetradores, que es el único dato que posemos, como ya se dijo en otros art, , el resultado será que en el terr. de Navarra hubo 21 homicidas convictos y confesos, numero igual al de las penas de muerte que se impusieron ; 4o con presunciones juris et de jare, que fueron los condenados a presidio en África con retención, y 6 con mas o menos vehementes sospechas, que es el número de los que sufrieron la condena de presidio simple en África. Admra efectivamente este resultado, que no tiene ejemplo en ninguno de los otros terr. déla Península, de cuyas estadísticas criminales nos hemos ocupado. El de Granada presenta mayor número de homicidios, pero hecha la comparación entre los delitos de aquel género con la población y aun con los acusados, aparece mucho menor la proporción que en el terr. de Navarra. El de Albacete digimos presentaba el máximo proporcional comparativo con el resto de las otras aud., pero se halla muv mejorado, si la comparación se limita al terr. de Navarra- 15 homicidios justificados, 31 con vehementes sospechas, y 34 mas ó menos iniciados, dan sus noticias estadísticas, total 80; pero distribuido este número entre los 986,236 hab. que se le calcularon de población, la relación entre los homicidas y. la población es 1 por 12,327'95 almas, al paso que Navarra con una población de 233,874 hab. cuenta 21 homicidas convictos , 15 con presunciones juris et de jure, y 6 con mas ó menos vehementes sospechas, total 41 por tanto la proporción es de un homicida por 5,735'02 almas, diferencia 6,574'93 almas mas en. Albacete por cada homicida que en Navarra; siendo la diferencia que resulta en la comparación entre Granada y Navarra 3,581'32 almas mas por homicida en la primera que en la segunda. Una circunstancia hay sin embargo que favorece al terr. de Navarra en la comparación con los otros dos y aun con los terr. de las restantes aud., á saber que en aquella no ha ocurrido ninguno de aquellos crímenes que horrorizan á la naturaleza , tales como el parricidio y el infanticidio, ni tampoco aparece de los estados mas que el caso de envenenamiento, de que ya se ha hablado, ni mas que un acusado por des (Continua en el original)




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