HISTORIA DE LÉRIDA, PROVINCIA DE Lérida, CENSO FIESTAS Y DATOS RÚSTICOS

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Localización de LÉRIDA , Lérida


MAPA DE LÉRIDA , Lérida
COORDENADAS GPS:
41.614151 , 0.625782

LÉRIDA  (HISTORIA) .
  - Lérida.


Datos de la localidad:

    ciudad con a y u n t . , plaza de armas cap. de la provincia, comandancia general, partido judicial y diócesis de su nombre, audiencia territorial y capitanía general de Barcelona (33 horas. S.) SITUACIÓN Y CLIMA. Está situado á los 41" 33' 40" lat. N. y 4' 20° 30" long. oriental del meridiano de Madrid en forma de anfiteatro sobre una colina bastante elevada á la marg. der. del r. Segre, dos horas mas abajo de la confluencia del r. Noguera Rivagarzona, y 7 horas antes de la embocadura del Cinca en el Segre en el punto de Escarpe. La colina sobre la cual reposa la ciudad corre por su espalda desde la punta NE. en dirección del SO, 1/2 hora escasa de terreno. Los edificios van superando la eminencia desde la punta NE. en dirección al S . , y coronan por fin la llanura forma da al pie del Castillo principal. El Segre baña los muros des de el ángulo N O . dé la fortificación de la plaza, en la batería construida en la punta del paseo llamado de Fernando, hasta la batería de la plazuela de San Luis, casi en el eslremo SE. de la c , y corre paralelo al arrecife de moderna construcción por donde pasa la carretera general de Barcelona á Madrid, que atraviesa el Segre por el puente de sillería de siete arcos que existe á los dos tercios de la longitud de la población Es el climt de Lérida nebuloso y húmedo durante los meses de noviembre, diciembre y parte de enero; frió y seco hasta últimos de febrero y caluroso en junio, julio y agosto. Las observaciones metereológicas de 16 añosa esta p a r t e , cuÍ 'os datos tenemos en nuestro poder, demuestran que el ermómetrode Rcaumur sube en la estación calurosa hasta 30° y desciende en el rigor del invierno hasta 3" bajo cero. Colocada la ciudad en su mayor parte ó sea en el frente oriental de la colina, en el estrecho ámbito que media entre esta y el Segre, queda espuesta á la refracción de los rayos solares sobre las aguas y sobre la cuesta, y causan el fenómeno de un espejo de reverberación , que aumenta algunos f;rados el calor dentro de las murallas. Las densas nieblas que anza el r. en toda su espaciosa cuenca, apagan la acción del sol no siendo raro que algunas veces permanezca oculto este astro durante 2 semanas. La estación d e la primavera y otoño son bellísimas. Empieza la primera en marzo el sol radiante d<? la estación de las flores, el ameno verdor de dilatadísimas campiñas y una agradable temperatura, se sucede con asombrosa rapidez á las opacas nieblas del invierno, é imprimen en este país un carácter de vida y animación eslrañas en los terrenos septentrionales de España. Nada mas hermoso que la estación otoñal de Lérida los campos se presentan cargados de frutos de todas especies; millones de árboles encorvados bajo el peso de sus frutos justifican la asombrosa feracidad de este privilegiado suelo, y la inteligencia de sus diestros cultivadores que no ceden á los mas aventajados del resto de España. Los vientos reinantes son el del SO. llamado cierzo que soplan desde mediados de febrero hasta primeros de abril casi constantemente con mayor ó menor fuerza. El del S. S O . conocido por Morella sumamente frío, como que proceed d<3 las elevadas cordilleras del bajo Aragón, aunque no muy frecuente y de poca fuerza, es mortal para los sembrados y árboles frutales cuando están en flor. El del SE. llamado garvín ó marinada, prepondera en los meses de junio, julio y agosto; es muy saludable y lleva la frescura á los abrasados'llanos del Urgel; y por último, los vientos del Norte soplan r a r a vez y con poca fuerza, pues su asombroso poderío, suficiente para hacer bambolear en sus cimientos los edificios mas sólidos en los países espuestos á su desbordada furia, se estrella en las cadenas do montes secundarios de prodigiosa elevación, que se interponen entre Lérida y el encumbrado Pirineo. Las tempestades de la estación canicular que en los paises limítrofes y cercanos arrebatan con frecuencia lasespe ranzas del labrador, rarísima vez causan perjuicio en el territorio de Lérida, tal vez á causa de que las corrientes de aire que desembocan por los valles y eminencias mas elevadas que la profunda cuenca del Segre , no permiten que los vapores malignos se fijen mucho tiempo sobre ella, y los arrastran á descargar su ira sobre el cercano Montsech y los pueblos situado á su falda. El clima de Lérida es saludable, y lo comprueba la robustez de sus habitantes y otras circunstancias que podrán ser casuales, pero muy dignas de ser notadas. En el año de 1821 la fiebre amarilla desoló la ciudad de Barcelona, y causó horribles estragos eu Fraga, Mequinenza y otras grandes poblaciones de las riberas del Cinca y Ebro, cercanas á Lérida. Ni un solo caso de contajio se hubo de deplorar en esta ciudad , á pesar de hallarse colocada sobre la carretera real, y por consecuencia en continua comunicación con las poblaciones invadidas, sin embargo que las precauciones adoptadas fueron casi nulas y tardías. En 1835 el cólera asiático descargó su azote sobre Barcelona, y no perdonó á Fraga á 6 horas de distancia de Lérida. Esta ciudad permaneció intacta en medio del contagio general, presenciando uno délos fenómenos singulares con que el cólera señala su marcha, pues saltó desde Barcelona á Fraga. Lo mas notable es que la legión auxiliar francesa trajo el có lera desde Argel, y durante su permanencia en Lérida perdió mas de 2 0 0 hombres sin que en la población ocurriese mas que 2 ó 3 casos. A pesar de esto se padecen en esta capital las inflamaciones, debidas á la grande afición que los moradores tienen á las sustancias estimulantes, tal comoá toda clase de condimentos, á los alimentos así vejetales como animales que son muy sustanciosos, y al demasiado uso que se hace del vino del pais, que aunque flojo, está cargado de una buena dosis alcohólica también se esperimentan bastantes casos de herpes, cuya enfermedad se atribuye especialmente á la calidad salitrosa de las aguas de que usan para beber, no menos que á los mismos principios de que participan también los veje'.ales, causas por sí solas poderosas para el desarrollo de esta afección; los reumas que dimanan de vivir en habitaciones poco ventiladas y húmedas, agregando á esto las escasas comodidades , y los cólicos que ponen en grave peligro la existencia de muchos, y se originan de la falta de alimentos calientes, el uso de sustancias picantes, tomate crudo y cebolla, y beber aguas encharcadas, con otras mil causas que son un verdadero estímulo de esta enfermedad, son las mas notables afecciones de esta c ; en menor escala se advierten también varias jóvenes cloróticas, y algunas veces forúnculos y carbúnculos de mala especie. El territorio de Lérida se estiende sobre un plano todo de regadío ligeramente inclinado hacia la cuenca del Segre por sus dos orillas, y se halla entrecortada la planicie por lijeras desigualdades que forman pequeños y deliciosísimos valles. En el centro se eleva la colina sobre la cual descuella el castillo y la catedral vieja, cuyos rojizos paredones forman singular contraste con el verdor continuo délos campos inmensos que le circundan. Es rara la existencia de*aquella colina aislada y solitaria en el centro de tan vasta llanura, y sobre la cual se eleva como atalaya natural que domina el pais, y da al pueblo que á sus pies reposa, toda la importancia militar que ha tenido desde su antiquísima fundación. El que por la vez primera sube á la plataforma de la esbelta torre de campanas que se halla pegada á los claustros de la catedral vieja, esperimenta una sensación imposible ele describir. A la elevación acaso de 3.000 pies sobre el nivel del Segre, los edificios mas descollantes de la c . , las ío;rcs d é l a s parroquias aparecen como débiles pigmeos , y el alma s e r s t ; s a en la contemplación del magnífico panorama que se desarrolla en todas direcciones. Hacía el N. la ondu'osa corriente del Segre se mece en una cama de eterno verdor, y después de bañar los muros d e l a c . , aquella cinta de plata que aparece y se oculta para volverse á perder brillante, se confunde en ellejano horizonte del S. El valle que riega el Segre en una estension de 13 horas de N. á S. con una lalitud que varia desde 2 hasta 6 horas, es un bosque- inmenso de viñas, olivos, moreras y toda clase de árbedes frutales simétricamente planla- I dos, pero que sise miran desde la elevada plataforma, presenta un conjunto de confesión agradable al ceñir y envolver graciosamente los innumerables pueblos y caseríos que des cuellan por todas partes. Las llanuras del Urgel que el señor Marca comparó muy oportunamente á un mar tranquilo y sin olas, se desplegan magníficas desarrollándose en un interminable horizonte con sus numerosos pueblos y plantíos de olivos achaparrados puestos á cordel, que desde lejos parecen grandes masasen formación. La cordillera del Montsech en primer término bacía el N., y los picos mas elevados del Pirineo, tales como la Maladeta, cubierto de perpetuas nieves , y los que constituyen IQS^ puertos de Viella, Caldas de Boní y otros, terminan el horizonte á una distancia de 4 0 á 5 0 leguas Las sierras de Prades por el E. y los montes de Aragón por el S. y O. á largas distancias son los únicos obstáculos que cierran esta vista sin igual, digna émula de las afamadas vegas de Granada, Valencia y Murcia. KOHTUTCACION. La situación topográfica de Lérida la hace considerar como llave de Aragón y Cataluña, y constituye á esta plaza uno de los puntos militares mas importantes de España. El gobierno de Napoleón conociendo la importancia militar de Lérida, la declaró plaza de primer orden, constituyéndola cap. del deparlamento llamado de las Bocas del Ebro. Apenas ba habido guerra desde los tiempos mas remotos en que la plaza de Lérida no haya sido objeto de encarnizadas luchas que han traído sobre ella la ruina y ia desolación. En la parte histórica haremos breve reseña de las vicisitudes de que ha sido victima. La fortificación de la plaza consiste en un recinto en parte antiguo con pequeños torreones ó cubos, y un foso en el cual los franceses cuando eran dueños de la plaza, construyeron en 1 8 1 0 sólidos diques para llenarlos de agua, y cuyos diques fueron destruidos recientemente de orden del Gobierno sin saberse porqué causa. El muro antiguo corre desde la pueda de San Antonio hasta cerca de la de Boteros este lienzo presenta en sus gastados torreones el carácter de obra romana, y no dudamos en afirmar que los restos de aquella fortificación pertenecen á los del entiguo Oppidum Ilerde de que habla Julio César en sus Comentarios , al pie de cuyo muro hubieron de refugiarse los pomp?yanos huyendo de las tropas de aquel caudillo. Empieza luego el muro moderno construido poco antes de la guerra de la Independencia, que contiene la referida puerta, el baluarte llamado de la Concepción que quedó intacto cuando se efectuó el derribo del muro viejo y quedo embebido en la nueva obra, la cual continuó hasta la puerta de San Martin, que también pertenece a l a fortificación antigua, y de;de cuya puerta sigue la muralla remontando la colina del castillo hasta cerrarla plaza por aquel lado. El ángulo NO. de la plaza se cierra con el muro que desciende desde las fortificaciones altas del cast., hasta la puerta de la Magdalena, prolongándose el lienzo de este muro hasta formar la balería llamada del Carmen, frente al suprimido convento de este nombre, la cual se estiende hasta el arroyo llamado de Noguerola. Esta parte de muro constituye el punto débil de la plaza. Fué construido detras de otra-cortina que quedó arrasada en las guerras de sucesión y cuyos baluartes se conservan á flor de tierra. El general francés Arcout, trató de dar el asalto por este punto. Las tropas de Felipe V batieron en brecha y obtuvieron la rendición de la plaza por el mismo lugar, y en nuestros dias el general Souchet derribó el mismo muro y dio el asalto por igual lugar. Después tuerce las murallas hacia el NE. á lo largo de la corriente del arroyo hasta el puente Verde, donde forma un recodo para protejer de flaneo la puerta llamada de Femando. Esla puerta, todo el largo de su muro'., y l a batería de la punta del r . , sustituyeron las tapias que antes constituían toda la defensa de la plaza por este lado fué construido el año de 1 8 3 6 á espensas de la c . , bajo la dirección del comandante de ingenieros D. Mariano Foncillas, aprovechando la piedra que resulto del derribo de la parroquia de la Magdalena. Todo el frenle del Este de la plaza se halla defendido, asi de las avenidas <lel r. como de los ataques del enemigo por la muralla que construyó el marqués de Biondel en el ultimo tercio del siglo pasado. Esta obra inmortalizó á su autor, y Lérida le debe su major ornato y seguridad. Sobre el arrecife pasa la carretera general que como se ha dicho antes recibe la embocadura del puente, y consliluye otra de las puertas de la c , continuando hasta empalmar con la puerta de San Antonio. Antes de la construcción del arrecife el r. azotaba ios cimientos de las casas, desde las cuales se sacaba agua, particularmente desde la llamada de Buer hasta la plazuela de San Francisco, de suerte q u e m a s de una v es estaban en peligro los habitantes, en tanto que una de las avenidas arrastró una parte de la casa municipal. Solo el teson y la incansable perseverancia del marqués de Biondel, pudieron realizar su grandioso proyecto, cual es la construcción de un muro en la longitud ele un cuarto de leguas, capaz de resistir el formidable empuje del Segre, tapiar el arco del puente mas inmediato á la c , y construir otro magnífico en la ribera opuesta. El Castillo principal está situado en la cumbre del monte á "cuya falda se encuentra la ciudad su fortificación consiste en cuatro baluartes llamados La Asunción, Rey , Louvigni y Reina, un rebellín , una lengua de sierpe y una falsa-braga que cubre todo el frente del Norte formando dientes de sierra para cubrir y flanquear la caída de la loma. Durante la guerra de la república francesa, se repararon del mejor modo posible todos los muros delrecinto, haciendo nuevos sus parapetos, embrasaduras, garitas y esplanadas de sillería, y rehaciendo los parapetos en el frente del Norte que es el mas espuesto al ataque, se concluyó una plataforma que habia em pezada en su centro mucho tiempo antes., con el fin de flanquear el recinto principal de aquella parte que estaba sin la menor defensa lateral. En la gola del baluarte de Louvigni se halla una batería en figura de tenaza, elevada á 3 0 pies sobre él, con 8 embrasaduras, 6 de las cuales miran al E. donde está el ángulo entrante, y dos al N. en el ala de esta parte. En el centro de la cortina que mira á dicho rumbo, se construyó un espaldar para cubrir la comunicación entre les baluartes de la Reina y Louvigni, y se apoyó á él una batería de barbeta capaz de 3 piezas igualmente se rehizo el revestimiento de la falsa-braga, poniéndole su parapeto y troneras , y para la comunicación de esta con el castillo , se abrió una poterna en el baluarte de Louvigni, y se hicieron otras obras. Al pié del baluarte de la Asunción se formó una batería con un ángulo saliente que figura una contra-guardia, l a q u e presenta su frente con 3 troneras a l r i o , y el otro con 2 para flanquear la loma de la lengua de Sierpe, corriendo por delante de esta, frenle la contra escarpa del pequeño foso del rebe llin, y el intermedio de la distancia del ángulo saliente de dicha batería, hasta encontrar con el ala izquierda do la lengua de Sierpe, habiéndose construido dos espaldones de manipostería con un tambor para cubrir la entrada del camino que sube desde la plaza de San Juan. La enlrada principal que está en el frente que mira al O., se halla defendida por el camino cubierto , el rebellín por cuya cara atraviesa, y los baluartes de la Asunción y del Rey, teniendo sus correspondientes puentes estables y levadizos. Dentro del recinto y en la parte mas elevada de é l , hay una grande obra de sillería de construcción antiquísima, que fué el primitivo castillo, como lo demuestra su colocación en el punto culminante de la colina. Los dos frentes de este edificio de singular é incomparable solidez, fueron arrancados de cuajo por la horrorosa voladura ocurrida en la noche del 15 de julio de 1 8 1 2 , de cuyo hecho nos ocuparemos al tratar de las vicisitudes de este pueblo. Los restantes dos frentes continúan intactos, y como si deniro de los muros no hubiera acontecido la voladura do que hemos+iablado. Se componía el edificio de un cuadrilátero con cubos angulares y otros 2 en cada frente; en el centro existia un gran palio con cisterna, que aun ahora es la mejor del castillo. La construcción de este edificio remonta á los tiempos de la monarquía goda, muy anteriores á la invasión árabe, durante cuya dominación se llamó Alcazaba ó Azuda, según consta de un documento que hemos visto del archivo de la municipalidad. Después de la reconquista de Lérida por las armas de D. Ramón Berenguer IV , último conde de Barcelona , auxiliado del conde Armengol de Urgel y de la orden del Temple , se adjudicó el edificio á los caballeros de dicha orden, estinguida la cual pasó á ser propiedad de los reyes de Aragón , en cuya fortaleza vivian, durante su permanencia en Lérida. El rey D. Juan II temiendo las iras populares exasperadas por haber mandado prender á su hijo primogénito D. Carlos, principe de Viana, que vino á Lérida bajo seguro de las cortes que entonces se celebraban, y bajo la garantía de la palabra r e a l , mandó disponer una suntuosa cena para dar á entender que no pensaba en abandonar la ciudaei; pero a l a s primeras horas de la noche abandonó el castillo seguido de cortísima escolta, y logró ponerse en salvo. Después de esta corta digresión que nos será permitida por referirnos á hechos poco conocidos, seguiremos la descripción del castillo principal. Tiene anchurosos cuarteles á prueba de bomba; panadería con dos hornos capaces, almacenes de pólvora y provisiones de boca y guerra , sala de armas , siete cisternas, una de ellas en el castillo de los templarios , dos pequeñas en la antigua catedral, otras dos en la lengua de Sierpe, una en la batería nueva al pié del baluarte de la Asunción, y la última en el foso. Contiene ademas el castillo en su recinto la catedral vieja y la torre de campanas, cuyos edificios necesitan detenido examen, que trazaremos en otro lugar._ Fuerte de Gardeñ al O. del castillo principal, y á la dis-" tancia de 1 , 5 6 3 v a r a s , se halla el fuerte de Gardeñ situado en una loma que termina en una gran meseta dominando á la ciudad; pero á su vez está dominado Gardeñ por el castillo principal, y á su pié pasa la carretera de Aragón. Su recinto es muy irregular , y algunos desús ángulos demasiado agudos la entrada está defendida por dos pequeños flancos formando una tenaza en el frente que mira al r i o ; y continuando por la der. se halla un ángulo saliente todo acomodado en lo posible en cuanto lo permite la estension de la loma, quedando defendidos sus 3 frentes por lo escarpado del suelo. Solo el que mira á la meseta de la colina es susceptible de ataque por no tener mas fuegos que los directos, y pudiendo el sitiador venir á cubierto hasta medio tiro de fusil del fuerte, á favor de un barranco que tiene á la der. Para cubrir el espresado frente, se proyectó en la época de la guerra de la república un gran rebellín con flancos y foso intermedio, de cuya obra solo se ejecutó la escavacion y camino cubierto que debia protegerla. En lo interior del recinto hay un robusto edificio de sillería con bóveda á prueba, en el que doblándole los pises, pueden alojarse 400 hombres suficientes para la defensa, quedando aun lugar para repuestos de boca y guerra. Este edificio era el conv. noviciado de Templarios, y es tradición muy autorizada de que estaba en comunicación con el castillo principal por medio de una profunda mina, cuya boca se dice existir en el castillo. El P . Lacanal, asegura que esta obra es de cartagineses ó romanos, tal vez porque asi se lo aseguraron en Lérida, y porque esta opinión no seria aventurada si se considera la antigüedad y solidez del edificio. Nosotros, sin embargo, contra el dictamen de tan ilustrado escritor, nos permitimos creer que la dicha obra data de mediados del siglo X I y que fué construida por la orden del Temple, señora del fuerte principal, con el doblo objeto de tener un punto avanzado sobre la carretera de Aragón, donde colocar sus novicios, y para dominar las estensas propiedades que cupieron á la orden en el reparto de las tierras de Lérida , que hoy dia se conocen con el nombre de Corda de Gardeñ. Nos fundamos en que Julio César no hace mención de existir la casa fuerte sobre la cima del collado, donde acampaba el ejército de los legados de Pompeyo, silencio harto significativo en un historiador tan minucioso en la descripción de los lugares teatro de sus triunfos. Por último, en descripciones manuscritas que hemos visto de la toma de Lérida por D. Ramón Berenguer I V , aparece su ejército acampado en la llanura donde ahora está el edificio que entonces se llamaba Puig de Gardeñ, sin que se haga relación de la casa fuerte, que si entonces existiera, no habría permitido acampar un ejército sin tomarla previamente. Contiguo á ella se halla la iglesia igualmente revestida de sillería y á prueba , en la cual se estableció un segundo piso con separación para alojamiento de la oficialidad , quedando lo restante para repuestos, y un almacén de pólvora con cuerpo de guardia y cocina , cubierto todo de un blindage macizado con manipostería. Hay una cisterna grande, y capaz para abastecer la guarnición. A 196 varas del ángulo de la izquierda del frente principa!, existe un pequeño reducto de ta pía rodeado de fosos en sus dos frentes , que descubren mucha parte del camino de Aragou, y la espalda del monte por aquel costado. En el intermedio, y en un pequeño llano que forma la caida de la loma, existe un bonito almacén de pólvora con su cecea y cuerpo de guardia, construido por el ayuntamiento constitucional de 1 8 4 2 , para acallar el clamor del vecindario, espuesto de continuo á verse sepultado entre los escombros de la c , si una exhalación hubiera penetrado en cualquiera de los grandes repuestos de pólvora del castillo principal. Las obras que acabamos de describir, tanto de la plaza como del cast. y fuerte de Gardeñ , no son de mucha duración, porque construidas precipitadamente, están espuestas á quiebras por la mala unión de la parte nueva con la vieja. Las variaciones que ha sufrido la plaza durante las guerras de la revolución española , la han mejorado en mucha parte el recinto se ha repartido aumentando su defensa en algunos parajes con un doble recinto ó falsa-braga y en otrospor medio de fososdeagua. En el cast. principalmente, construyeron los franceses una tenaza que no se ha concluido, y seria importantísimo acabarla igualmente que macizar los ramales de mina y hornillos que egecutó el enemigo para volar los baluartes y obras accesorias. Tampoco está concluida la falsabraga en su segundo frente ó plaza a l t a ; y finalmente, debe concluirse una casa-mata que se egecutó en el baluarte de Louvigni, obra de la mayor importancia, pues domina el frenle principal de ataque. Esta plaza, cast. y fuerte, según el cálculo hecho en 1 7 9 i , necesita una guarnición de 4 , 3 0 0 infantes, 300 artilleros y minadores y 4 0 0 caballos. INTERIOR DE LA POBLACIÓN Y SES AFUERAS. Esta antiquísima ciudad ha presenciado al través de los siglos, notables acontecimientos y espantosas desolaciones que no han bastado para despojarla del carácter de originalidad gótica que á trozos conserva. Entrando en Lérida por la carretera de Barcelona, y al atravesar la puerta , se disfruta de un espectáculo que raras veces pueden dar las modernas poblaciones. Al frenle y á la izquierda pórticos que elevando SJS robustas ogivas abrigan numerosas tiendas á la der. hierve el genlío en la pla¿a mayor ó de la Constitución , y si se coloca el observador junto al lienzo de mediodía mirando á la fuente, tendrá un punto de vista deliciosísimo, en el cual sobre el movimiento de la muchedumbre que llena la plaza, y sobre los grupos de los apiñados edificios, se destaca la gran masa de la cated. ant., cuyo campanario cobra alli altura inmensa, amenizando todo aquel sitio desde su elevado asiento. Comprende la ciudad sobre 2 , 2 0 0 casas, generalmente de 3 y 4 pisos, pero de poca apariencia y de aspecto antiguo. La ruina repetida de las casas y aun de calles y barrios enteros por efecto de los azares de la guerra , no permitía á los pobladores reedificar sus casas con la solidez y gusto que de algunos años á esta parte se ha desplegado , tanto por el aumento progresivo de población, como por el alto precio que han tomado los inquilinatos. Merced álcelo de los ayuntamiento constitucionales y á las buenas reglas de policía urbana que se han adoptado, van desapareciendo rápidamente las deformidades déla población, y el c a s . q u e se levanta sin cesar aun en los barrios mas apartados, tiene la belleza y proporciones del arte. La ciudad está distribuida en 100 islas ó manzanas, que forman 12 barrios y 7 calles con los nombres que demuestra el adjunto estado. (Continua en el original)




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