HISTORIA DE BAILEN, PROVINCIA DE Jaén, CENSO FIESTAS Y DATOS RÚSTICOS

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Localización de BAILEN , Jaén


MAPA DE BAILEN , Jaén
COORDENADAS GPS:
38.095882 , -3.774859

BAILEN  (HISTORIA) .
BAILEN  - Jaén.


Datos de la localidad:

    vecindad con ayuntamiento, adm.  Principal de correos y su Baltema de loterías en la provincia, adm.  De rent., y diócesis  De Jaén, (6 leguas), partido  Jud.  De la Carolina (3 1/2), aud.  Terr.  Y c g. de Granada ( 2 1 ) : SIT.  á los 38" 06' 29, de lat N., y á tos 00" 03' 30" de long.  O del Meridiano de Madrid, en terr.  Desigual y sobre el camino real que conduce á Sevilla ; está cer cada de cerros de bastante altura, pero no per eso dejan de descubrirse muchos pueblos, y tierras cubiertas en su mayor parte de olivos, lo que hace un cielo muy pintoresco y agrá dable: las enfermedades mas comunes son fiebres intermítanles. Divididas en varias calles y 3 plazas bien empedradas, tiene sobre 800 CASAS ademas de la capitular, con cárcel en su piso bajo, matadero, pósito, hospital, palacio de los condes de Benavente, casa de postas con 10 caballos , 2 posadas públicas, 2 paradas de diligencias, 3 escuelas de niños (187) , y 4 de niñas (180), ambas pagadas por los padres de los alumnos: la iglesia  Parr., muy capaz y de estilo gótico, con 4 columnas de orden corintio, y toda construida de piedra silleria , cuenta 8 altares y una buena torre: está servida por 1 vice-prior, 2 curas y 9 sacerdotes; hay ademas 4 ermitas y una de ellas sirve de escuela para los niños: el cementerio es muy bueno y se halla situado  Al S. de la población  Confina el TÉRM . En el que se encuentran las ruinas de un ant.  Cast., Por el Norte con el de Ranos, E. con los de Linares y Guarroman, S. con Jabalquinlo y Espelui, y O. con la población  Del Rumblar: el TERRENO es en lo general de buena calidad, y abraza sobre 20,500 fan.  De tierra, de las que se cultivan 16,100: las demás se hallan incultas por ser de común aprovechamiento, y estan divididas en 3 deh.  Que sirven para pasto de los ganados: de las 16,100, son de primera clase 2,800, de segunda 5,700, y las restantes de tercera: la mayor parte del terreno cultivable está plantado de olivos, y lo demás se emplea en viñedo y en la siembra de granos : los únicos r. que llevan su corriente por este término  Son : el Guadiel, que divide esta jurisd.  De las de Linares y Jabalquinto, y el Rumblar que corre de N. á O.: solo llevan agua en el invierno, y en las balsas que dejan cuando pierden su curso, se abrevan los ganados: hay ademas un arroyo llamado del Matadero, al que uniéndose algunas fuentes lleva agua todo el año; atraviesa la mitad del término, y saliendo de esta v. en dirección al Sur desemboca en el r. Guadiel: las labores del campo se hacen con ganado mular y vacuno : CAMINOS: el de arrecife pasa por medio de la población, y de ella sale la nueva carretera para Granada : los demás son de herradura y conducen á los pueblos inmediatos: CORREO: como es adm.  Principal, pasan diariamente los de Madrid-y Andalucía, y recogen en esla v. la CORRESPONDENCIA de las subalternas de Jaén, Raeza, Raena, Ubeda, Lucena, Andújar, Cabra, Montilla , Villa del Rio, Torre Don Jimeno , Estepa, Aguilar, Puente-Genil, Porcuna Benamiji y Mártos : PRODUCCIÓN: la que mas abunda es la de aceite, y puede calcularse por un quinquenio en 70,000 a.; la de granos no basta para el consumo del pueblo; también se hace cosecha de vino, algunas frutas y hortalizas.  Hay cria de ganado lanar, cabrio, vacuno y de cerda, y muy poca caza menor: IND.  8 telares de tejidos de lienzos, 9 fáb.  De vidrio basto, 2 de teja y ladrillo, 3 de aguardiente, 4 calderas de jabón blando, 44 molinos de aceite, 1 mina de alcohol que da bastante utilidad á sus esplotadores, con 3 hornos para fundir; y ademas varias sociedades están beneficiando otras con buen éxito: ala principal la llaman de la Virgen, y está situado.al E. de la v. en dirección á Linares: COMERCIO: existen 15 tiendas regularmente surtidas de géneros del pais y estrangeros, y en ellas escepto en 2, se venden también comestibles: el sobrante de aceite se estrae para Madrid; el vino míe falta se importa de la Mancha , Toledo y Ubeda, y el trigo y demás granos, de los pueblos inmediatos: POBLACIÓN 1,320'veciudad  4,976 almas: CAP.  PRODUCCIÓN  14.472,671 reales: IMP.  642,859 reales; imp.de los consumos: 57,663 reales: CONTRIBUCIONES  289,780 reales El PRESUPUESTO MUNICIPAL ordinario asciende á 20,000 reales  Y se cubre con l cuarto por cada a. de aceite que miden los corredores, y el déficit por reparto entre los veciudad  En 1814 se ic concedió á esla v. el derecho de celebrar una feria en los dias 5, 6, 7 y 8 de agosto; y aunque ha estado sin concurrencia hasta hace poco, sus ayuntamiento  Le han dado bastante impulso. HISTORIA.  Aunque de nada se haya de conjeturar el origen de esta población, bien pronto la vemos figurar en la historia hispano-romana , si como es muy de presumir viene significada en ella con el nombre de Bcecula ó Bcccgla, del cual  Pudo formarse el actual de Bailen.  Asdrubal, hijo de Gisgon, habiendo resuelto sacar sus tropas de los invernaderos, poniéndolas en movimiento , colocó el primer real en las cercanías de la ciudad de Elinga , y habiéndola rodeado con un vallado, asentó sus fuerzas á la raiz de un altozano, frente á un ancho y dilatado campo, proporcionado para una batalla. Componíase su ejército de 7 0 , 0 0 0 infantes, 4,000 caballos, y 30 elefantes.  Habia enviado Publio Escipion á Marco Sylano al rey Colchante, español, en solicitud de tropas auxiliares ; y con efecto, logró reunir 30,000 infantes y 500 caballos.  Los otros aliados españoles se le fueron reuniendo al hacer su marcha al punto destinado para batir al cartaginés. Habia llegado Escipion á Castulon , y pasado á los alrededores de Bascula.  Cuando se le hubo unido Sylano, con los auxiliares que le habia dado Colchante, comenzó á deliberar loque convenia hacer, y que consejo abrazar en el estado en que veía las cosas.  Su ánimo se hallaba en perplejidad , porque sin poner en acción las tropas auxiliares, no se encontraba con bastantes fuerzas para emprender la batalla ; y poner demasiada confianza en ellas , era muy arriesgado y espuesto á una desgracia.  Por último, acosado de la necesidad , abrazó el partido de presentar al frente del enemigo á los auxiliares , solo para imponerle , y con las tropas romanas entrar en batalla.  Con este propósito, movió todo su campo: se componía de 4 5 , 0 0 0 infantes , y 3 , 0 0 0 caballos. Estando ya á la vista del cartaginés , colocó sus soldados en algunas alturas.  El general Magon creyó ser el momento de atacarle con ventaja, cuando Escipion estaba plantando el real, é hizo un movimiento con la mayor parte de su caballería apoyada por los numidas de Masinisa.  Varios trances ofreció esta reñida batalla, y con diferentes estratagemas supo Escipion desbaratar los planes del cartaginés, hasta conseguir una completa victoria, que hubiera colmado la ruina de los africanos, á no haber sobrevenido una tempestad tan horrorosa que apenas permitió á los romanos acogerse á su campamento (Polybiolib.  11 de sus hist.). Escipion venció á Asdrubal en esta batalla , obigándole de pronto á guarecerse en Becada, después de haberle matado cerca de 8,000 hombres , y hecho 10,000 prisioneros de á pie y 2,000 de á caballo.  Dio Escipion libertad á los españoles, que iban con Asdrubal, y entregó los africanos al Qiiestor para que los pusiera en venta.  Asdrubal tomó la dirección del Tajo, y Escipion retiróse hacia Tarragona, cruzando desde Becada el puerto castulonense {Tit.  Liv.  Lib.  27 cap.  19 y 2 L en el epítome 27 de este historiador se halla Batida por Bcecula).  Fué esta Bailen en otra época plaza tan importante como fuerte, según los monumentos y vestigios que se observan de sus ant.  Murallas.  Un hecho de armas ocurrido en el mes de julio de 1212 en el término  De esta v., eternizará su memoria: fué la famosa batalla de las Navas de Tolosa, en la que, el rey D. Alonso VIH despedazó el gran ejército, que conducía el sarraceno Miramamolin Jacob Aben Jucet, cuyos últimos golpes se los dio en el sitio llamado hoy Matanza, donde quedaron muertos 200,000 moros; y de aquí la tradición de su nombre.  Casi nula fué la pérdida de los cristianos, afirmándose que solo murieron 25 : guiólos para pasar los desfiladeros, un pastor práctico en el terreno (que se cree morador de esta v. por ser la población  Mas cercana, J estar inculto el sitio de las Navas), hasta colocarles á la vista del enemigo.  Dias de buen presajio son para esla v. los del mes de julio ; otra victoria alcanzada en su terr.  Por lasarl a s españolas , sobre las aterradoras huestes del capitán de nuestro siglo , vino á inmortalizar á Bailen : fué la famosa bajada, que lleva su nombre , dada en 1808, que produjo la libertad de la corte , precisando á salir de ella al rey intruso; el desconcierto y la humillación del orgullo francés;* la primera l herida de muerte de!  Afortunado emperador, y la mayor facilidad para el establecimiento de la regencia , durante ta ausencia del rey D. Fernando VII para el gobierno de España, lúe en aquellos dias se planteaba. Celebraron consejo de guerra para esta l e talla los generales españoles en Porcuna , el día 11 de julio, y en él acordaron el P'an de ataque, según el cual debia dirij'irse sobre Bailen el general Beding, cruzando el Guadalquivir porMenjivar, y ostenulo por el marqués deCompigny, que debia pasar el • por Villanueva : al mismo tiempo , el general en gefe de este ejercito de AndaiuciaD.  Francisco Javier Castaños, queo encargado de avanzar con la tercera división y la reserva, y atacar de frente al enemigo, cuyo flanco derecho debía ser molestado por D. Juan de la Cruz, con las tropas ligeras, y cuerpos francos , atravesando el puente de Marmolejo, y situándose al efecto en las alturas de Sementera.  Todo el ejército que Castaños habia podido organizar, consistía en 2 5 , 0 0 0 infantes y 2,000 caballos , casi lodos andaluces, bisónos , alistados voluntariamente.  El dia 13 empezó el concertado movimiento, y el 15 hubo varias escaramuzas.  El general en gefe francés, Dupont, tenia su cuartel general en Andújar, y habia recibido los refuerzos de los mariscales Vedel y Gobert, y emprendido algunos movimientos retrógrados, para que Castaños no le rodease; en cuyas operaciones entre los españoles hubo algunas opiniones varias.  Dupont al ver las tropas con quien empezaba á luchar, pidió á Vedel que le envi.ua una brigada de Bailen , y esle en persona se puso en marcha con su división, dejando solamente 1,300 hombres al mando de Liger-Belair , para guardarse el paso de Menjivar.  En el mismo dia 15, los franceses atacaron á Cruz y este combatió bizarramente , trasladándose luego á Peñascal de Morales, y replegándose los franceses á sus posiciones. El 16, por el frente, ó sea el lado de Castaños, hubo un recio cañoneo; pero por la parte de Beding, se vio este empeñado en un choque tan grave como glorioso para los españoles. Conforme al plan, trató este general de atacar al enemigo; y mientras le amenazaba en su posición de Menjivar, cruzó á las 4 de la mañana el r., á 1/2 leguas  Por el vado que llaman del Bincon : le acometió con denuedo, le desalojó de todos sus puestos, y obligó á Liger-Belair á retirarse hacia Bailen: de donde, volando á su socorro el general Gobert, recibió un balazo en la cabeza, de que murió.  Con estas victorias y lucimiento, se estrenaron aquel dia los cuerpos nuevos andaluces, como el de Antequera y otros: contribuyó al acierto de los movimientos el esperto general Don Francisco Javier Abadia.  Nada embarazaba ya la marcha victoriosa de los españoles; pero Beding, como capitán prudente, suspendió jierseguir a!  Enemigo; y repasando el r. por la tarde, aguardó á que se le uniese Compigny.  Pareció ser aquel dia de buen agüero; porque en el año de 1212, en el mismo dia 16 de jubo, se habia ganado la célebre batalla de las Navas de Tolosa, pueblo de alli cercano, y siendo de notar que en el parage donde hubo mayor carnicería de moros, y que por eso conserva el nombre de Campo de Matanza (como queda dicho antes), vino á ser cabalmente donde cupo su herida mortal al general francés Gobert.  Visto por Dupont el descalabro que acababa de sufrir, determinó que Vedel volviese á Bailen, y arrojase á los españoles del otro lado del r. Empezaba el terror á desconcertar á los franceses, aumentóse con los sucesos de Valencia, y por do quiera no veían ni soñaban sino gente enemiga.  Asi fué que Doufour, sucesor de Gobert, y Liger-Belair escarmentados con la pérdida del 16 en Menjivar, y temerosos de que los españoles mandados por D. Pedro Valdecañas, que habian acometido y sorprendido un destacamento francés, en Linares, se apoderasen de los pasos de la sierra, y fuesen sostenidos por la división victoriosa de Beding, en vez de mantenerse en Bailen caminaron áGuarromen, 3 leguas  Distante.  Ya se habían puesto en marcha, cuando Vedel de vuelta de Andújar llegó al primer pueblo, y sin aguardar aviso, recelándose que Doufour, y su compañero pudiesen ser atacados, prosiguió adelante; y uniéndose á ellos, avanzaron juntos á la Carolina , y Santa Elena.  En el intermedio, y al ília siguiente de la gloriosa acción, que habia ganado, movió el general Beding su campo; repasó de nuevo el r. en la tarde del 17 , é incorporándose al amanecer con el marqués de Compigny, entraron ambos el 18 en Bailen.  Con muy poco descanso se disponían á volver sobre Andújar, con intento de coger á Dupont entre sus divisiones, y las que habian quedado en los Visos, cuando impensadamente se encontraron con las tropas de dicho Dupont, que de prisa y silenciosamente caminaban, habiendo salido de Andújar al anochecer del 1 8 , dejando destruido el puente, y las obras que habian levantado para su defensa; valiéndose de la oscuridad para encubrir su movimiento, y el inmenso bagage, que llevaba.  Dupont en persona abria la marcha con 2 , 6 0 0 combatientes, y Barban iba mandando la retaguardia.  Ni franceses ni españoles imaginaban estar tan cercanos; pero desengañóles el tiroteo, que de noche empezó á oirse en los puntos" avanzados.  Los generales españoles, que estaban reunidos en una almazara, ó  Molino de aceite, á la izquierda  Del camino, paráronse un poco, en la duda si serian fusilazos de sus tropas bisoñas, ó reencueutro con las enemigas; pero les desengaño una granada, que cayó casi á sus pies, antes de la una de la madrugada, ya del 19.  En efecto, Jas franceses, que habian salido mas temprano de Andújar, tuvieron tiempo para haberse aproximado ya, á aquellos parages.  Los gefes españoles mandaron hacer alto: y D. Francisco Venegas Saavedra, que capitaneaba en la marha la vanguardia, mantuvo el orden, y dispersó al enemigo, mientras que las demás tropas puestas en marcha, retrocedieron á colocarse en el lugar que antes ocupaban. Los franceses avanzaron mas allá del puente, hasta 1/2 leguas  De Bailen, y á las A de la mañana del mismo 1 9 , se trabó formalmente la batalla; acudían indistintamente fieding y Compigny con sus mejores tropas á los sitios de mas empeño; aunque el primero mandaba en gefe aquellos dos trozos de ejército, y aquí contribuyó también el acierto de Abadia para los movimientos.  La primera acometida del enemigo fué á Compigny, cuyas tropas la rechazaron vigorosamente : los guardias Walonas, Suizos, regimientos de Rujalance, Ciudad-Real.  Trujillo, Cuenca , Zapadores, y el de caballería de España, embistieron la altura, que el enemigo señoreaba, y le desalojaron.  Roto éste enteramente, se acogió al puente, y retrocedió largo trecho: en seguida reconcentró Dupont sus fuerzas, se volvió á posesionar de parte del terreno perdido, y estendió su ataque contra el centro y costado derecho español, donde estaba D. Pedro Grimarest: Raqueaban ya los españoles, de aquel lado; pero auxiliados oportunamente por Venegas Saavedra, arrojaron á los franceses , haciéndoles replegar: muchas y porfiadas veces repitieron los enemigos sus tentativas por toda la linea, y siempre fueron repelidos con igual éxito. Manejaron con destreza la artillería los soldados y oficiales españoles de, aquella arma, mandados por los coroneles D. José Juncar y D. Antonio de la Cruz, consiguiendo desmontar de un modo asombroso la de los contrarios.  La sed causada por el intenso calor era tanta , que nada disputaron los combatientes con mayor encarnizamiento como el apoderarse , ya unos , ya otros, de una noria sita mas abajo de la almazara antes mencionada.  A las 12 1/2 déla mañana Dupont, lleno de enojo, púsose con todos los generales á la cabeza de las columnas, y con una furiosa bravura , acometieron juntos al ejército español.  Intentaron con particular arrojo romper nuestro centro, donde estaban los generales Reding y Abadia, llegando casi á tocar con los cañones los marinos de la guardia imperial. Vanos fueron sus esfuerzos, inútil su conato: tanto ardimiento y maestría estrellóse contra el valor y constancia de los guerreros españoles: cansados los enemigos , del todo decaídos, menguados sus batallones, y no encontrando refugio ni salida , propusieron una suspensión de armas, que aceptó Reding.  Mientras los laureles de la victoria coronaban á este general, D. Juan de la Cruz no habia permanecido ocioso, informado del movimiento de Dupont en la misma noche del 1 8 , se adelantó hasta los baños, y colocándose cerca del Herrumblar, á la izquierda  Del enemigo, le molestó bastantemente. Castaños debió tardar mas en saber la retirada de los franceses, puesto que hasta la mañana del 1 9 , no mandó á D. Manuel de la Peña, que capitaneaba la reserva, ponerse en marcha.  Llevó este consigo la tercera división de su mando reforzada, quedándose con la reserva en Andújar el general en gefe.  Peña llegó cuando se estaba ya capitulando; había antes tirado .algunos cañonazos, para que Reding estuviese advertido de su llegada, y quizá este aviso aceleró el que los franceses se rindiesen.  Vedel en su correri.-;, no descubriendo por la sierra tropas españolas, unido con Doufour, permaneció el 18 en la Carolina, después de haber dejado para resguardar el paso en Sla.  Elena y Despeñaperros, 2 batallones y algunas compañías.  Allí estaba, cuando al alborear el 1 9 , oyendo el cañoneo del lado de Railen, emprendió su marcha, aunque lentamente, hacia el punto del ruido; tocaba ya á las avanzadas españolas, y todavía reposaban estas con el seguro de la tregua.  Advertido el general Reding, envió á Vedel un parlamento noticiándole lo acaecido.  Dudó este si respetaría ó no la suspensión convenida; mas al fin envió un oficial suyo para cerciorarse del hecho.  Ocupaban por aquella parte los españoles las 2 orillas del camino.  En la ermita de San Cristóbal, que está á la izquierda  Yendo de Railen á la-Carolina, se habia situado 1 batallón de Irlanda y el regimiento de Ordenes militares, al mando de su valiente coronel D. Francisco de Paula Soler: enfrente, y del otro lado, se hallaba otro batallón de dicho Irlanda con 2 cañones.  Pesaroso Vedel de haber suspendido su marcha, ú obrando quizá con doblez, media hora después de haber contestado al parlamento de Reding, y de haber enviado 1 oficial á Dupont, mandó al general Cassagne, que atacara el puesto de los españoles últimamente indicado.  Descansando los españoles en la buena fe de lo pactado, fuéle fácil al francés desbaratar el batallón de irlanda que alli habia, cogerle muchos prisioneros y aun los 2 cañones.  Mayor oposición encontró en las fuerzas que mandaba Soler, quien aguantó bizarramente la acometida que le dio el gefe del batallón Roche. Interesaba mucho el punto de la ermita, porque se facilitaba, apoderándose Vedel, su comunicación con Dupont.  Viendo la resistencia que los españoles hacían, iba Vedel en persona á atacarla ermita, cuando recibió la orden de su general en gefe de no emprender cosa alguna, con lo que, cesó en su intento, calificado por los españoles de alevoso.  Negociábase, pues, el armisticio que se había entablado.  Envió Dupont para abrir los tratados al capitán Villoutreys, de su E. M.; pedia el francés la suspensión de armas, y el permiso de retí rarse libremente á Madrid.  Concedió Reding la primera demanda , advirtiendo que para la segunda era menester abocarse con D. Francisco Javier Castaños, que mandaba en gefe. A él se acudió, autorizando los franceses al general Chabert, para firmar un convenio.  Inclinábase Castaños á admitir la proposición de dejar á los enemigos repasar sin estorbo la Sierra-Morena.  Pero la arrogancia francesa disgustando á todos, escitó al conde de Tilli á oponerse, cuyo dictamen era de gran peso, como de individuo de la Junta de Sevilla, y de hombre que tanta parte habia tomado en la revolución.  Vino en su apoyo el haberse interceptado un despacho deSavary, de que era portador el oficial Mr. de Fenclon, en el que se prevenía áDupont se recogiese al instante á Madrid en ayuda de las tropas que iban á hacer frente álos generales Cuesta y Rlake, que avanzaban por la parte de Castilla la Vieja.  Tilli á la lectura del oficio, insistió con ahinco en su opinión ; añadiendo que la victoria alcanzada en los campos de Railen , de nada serviría, sino de favorecer los deseos del,enemigo, caso que se le permitiera irse á juntar con los que estaban allende la sierra. A sus palabras, irritados los negociadores franceses, se propasaron en sus espresiones, hablando mal de los paisanos españoles, y exagerando sus escesos.  No quedaron en zaga en su replícalos españoles, echándoles en cara escándalos, saqueos y perfidias.  Agriáronse de ambas partes los ánimos, y se rompieron las entabladas negociaciones; mas los franceses no tardaron en renovarlas.  La posición de su ejército era muy crítica, y por momentos iba siendo peligrosa.  Al ruido de la victoria, habia acudido de la comarca la población  Armada, la cual, y los soldados vencedores, estrechando en derredor al enemigo, abatido, cansado, sofocado del calor, y sediento, le sumergían en profunda aflicción y desconsuelo.  Los gefes franceses no podían sobrellevar la dolorosa vista que ofrecían sus soldados, y algunos, si bien los menos, temerosos de perder el rico botín que los acompañaba , generalmente persistieron en que se concluyese una capitulación.  Como las primeras conferencias no habian tenido feliz resultado, escogieron para ajustaría, al general Marescot, que por acaso se había incorporado al ejército de Dupont, y de antiguo conocía al general Castaños, por cuya amistad se lisonjeaban obtener una negociación pronta y cumplida.  Habíanse ya trabado nuevas pláticas, y todavía hubo oficiales franceses, que escuchando mas los ímpetus de su adquirida gloria, que á su situación y su fe empeñada, propusieron embestir de repente las líneas españolas , y uniéndose con Vedel, salvarse á todo trance.  Dupont mismo, sobrecogido y desalentado, dio órdenes contradictorias, y en una de ellas insinuó á Vedel qué se considerase como libre, y se pusiese en cobro.  Bastóle á este general el permiso para empezar á retirarse por la noche burlándose de la tregua.  Notando los españoles su fuga, intimaron á Dupont, que de no cumplir él y los suyos la palabra dada, no solamente se romperían las negociaciones, sino que también sus divisiones serian pasadas a cuchillo.  Arredrado con la amenaza, envió el francés oficiales de su estado mayor que detuviesen en la marcha á Vedel, el cual, aunque cercado de un enjambre de paisanos, y hostigado por el ejército español , vaciló si habia ó no de obedecer.  Aterrorizados oficiales y soldados, era tanto su desaliento, que de 2 3 gefes que con Vocó aconsejo de guerra, solo 4 opinaron que debia continuarse la comenzada retirada.  Mal de su grado, sometióse Vedel al parecer de la mayoria.  Terminóse, pues, la capitulación oscura y contradictoria en alguna de sus parles, lo que originó después disputas y altercados.  Según los primeros art. Se hacia una distinción bien marcada entre las tropas del general Dupont y las de Vedel: las primeras eran consideradas como prisioneras de guerra, debiendo rendir las armas y sujetarse á la condición de tales.  Las otras, si bien forzadas á evacuar la Andalucía, no se les obligaba á entregar las armas, sino en calidad de depósito, para devolvérselas á su embarco; pero esta distinción desaparecía en el art.  (>,", en donde se estipulaba que todas las tropas francesas de Andalucía se harían á la vela desde Sanlúcar, y Rota para Rochafort, en buques tripulados por españoles. Ignoramos si hubo ó no malicia en la inserción del artículo. Si procedió de ardid de los negociadores franceses, se enredaron en su propio lazo; pues no era fácil aprestar ios buques con tripulación nacional: pareciendo lomas probable, que anhelando todos concluir el convenio, se precipitaron á cerrarle en parte ambiguo, y vago.  Se firmó la capitulación en Andújar el 22 de junio por D. Francisco Javier Castaños, y el conde de Tilly por los españoles: y por parte de los franceses los generales Marescot y Chavert.  Censuróse que se diera la mayor honra y prez de la victoria á las tropas que menos babian contribuido á alcanzarla. Se componía la primera fuerza francesa de 8 , 2 4 8 hombres , la cual rindió sus armas á 40o toesas del campo.  El 24 trasladóse Castaños á Railen, en donde las divisiones de Vedel y Doufour, que constaban de 3,393 hombres, abandonaron sus fusiles, colocándolos en pabellones sobre el frente de banderas: entregaron unos y otros las águilas, caballos y artillería, que constaba de 4 0 piezas.  De suerte, que entre los que habian perecido en la batalla, los rendidos, y los que sucesivamente se rindieron después en la Sierra y Mancha, pasaba el total del ejército enemigo de 2 1 , 0 0 0 hombres.  El número de sus muertos ascendía á mas de 2 , 0 0 0 , con gran número de heridos: entre ellos perecieron el general Dupré, y varios oficiales superiores; Dupont quedó también contuso. De los españoles murieron 2 4 3 , y mas de 700 heridos. El general Castaños obtuvo el titulo de duque de Bailen, y 2 regimientos del ejército español, uno de infanteria y otro de caballería, tomaron este nombre.




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